domingo, 17 de mayo de 2009

Sonido y patrones

El sonido es en esencia una onda. Las ondas sonoras son oscilaciones de presión transmitidas a través de un sólido, un líquido, un gas o un plasma (pero no en el vacío, a diferencia de la luz). Por esta carecterística del sonido de presión oscilante, se pueden obtener efectos muy interesantes y vistosos en muchas sustancias. Vimos un ejemplo en Caminando sobre agua (con maicena): los fluidos no newtonianos. Veamos otros ejemplos:


Patrones en la sal

Coloca sal en una plancha de metal (de un color oscuro para poder apreciar mejor el efecto), y coloca esa plancha encima de un parlante conectado a un generador de señales (los perros suelen asustarse con los sonidos, baja el volumen). Verás los patrones que se generan en la sal, que es ahuyentada por las frecuencias o armónicos donde la oscilación es más grande:







Este tipo de configuración se conoce como Placa de Chladni, en honor a su inventor, el físico y músico Ernst Chladni, quien hizo una en 1787 por primera vez, usando una placa de metal y un poco de arena. En la actualidad la técnica se usa para construir guitarras, violines y cellos.



Patrones en el agua






Patrones con la maicena

La maicena es perfecta para este tipo de experimentos. Se necesita mezclarla con agua para convertirla en fluido no newtoniano, y si se quiere, con colorantes. Poniéndola encima de una Placa de Chadni, se obtienen todo tipo de configuraciones de mounstritos tipo flubber.















Todos estos patrones físicos producidos por el sonido son estudiados por un área de la Física llamada Cimática. Y por supuesto, como cualquier gran maravilla de la Física, no hay que buscar mucho en Internet para toparse con páginas web estadounidenses de charlatanes que hablan de las propiedades "terapéuticas" de tratamientos con ondas sonoras, y que muestran como prueba lo que éstas le hacen a la maicena y al agua. Increíble.

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